• Aluna Acompañamiento Psicosocial, A.C.

"Reconocer el miedo fue muy liberador": Patricia Mayorga



Patricia Mayorga es una de las cinco personas periodistas que accedieron a brindarnos su testimonio para la elaboración de la investigación “El miedo sigue ahí. Periodismo crítico en desplazamiento y resistencia”. Compartimos una síntesis de su intervención durante la presentación de dicha investigación en Chihuahua, el pasado 19 de octubre en las instalaciones del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres.


Tras el asesinato de la periodista Miroslava Breach, en marzo de 2017, su colega Patricia Mayorga tuvo que desplazarse forzadamente de Chihuahua para resguardar su vida. La cercanía entre ellas y la similitud en los temas que cubrían y el enfoque con que los abordaban, la colocó en una situación de alto riego.


“Yo no me quería ir. Duré como 10 días aquí [en Chihuahua], hasta que me convencieron que el haber cubierto también desplazamiento y haber estado cerca de Miroslava… Mucha gente decía: ‘O era ella o eras tú’, como nos veían trabajar temas similares”.

Durante mucho tiempo, Patricia Mayorga, corresponsal de la revista Proceso, cargó con la culpa de estar viva, mientras Miroslava no. Ella vivió su duelo fuera del país y tardó ocho meses en reconocer el miedo que le producía la idea de que a ella también la mataran.


“Reconocer el miedo fue muy liberador. Fue muy duro, muy fuerte y todo lo contario a lo que piensa uno: ‘Si reconozco el miedo, me van a decir que soy débil o voy a preocupar a mi familia, a mis amigos’. Pero fue al revés porque si no tenemos miedo, metemos la mano al agua hirviendo o al fuego y nos vamos a quemar, es como un sensor. Para mí el miedo se volvió en un aliado”.

De la mano del acompañamiento psicosocial, la actual coordinadora de Libertad de Expresión de la Red de Periodistas de a Pie, comprendió que, en una sociedad enferma, es normal sentir miedo, culpa e ira, y que las emociones se politizan.


“Estamos en una sociedad enferma, la enfermaron, y lo que estoy sintiendo es normal, soy humana. Ante una situación anormal son emociones o afectaciones normales; no estamos enfermos nosotros”.
“Llegué a nombrar que las emociones se politizan, es decir, se validan: ‘’Yo no tengo por qué tener vergüenza de lo que siento, al contrario, lo que yo siento me enfoca más, me hace más fuerte”.

Patricia Mayorga, también cofundadora del medio independiente y digital Raíchali, logró finalmente transformar la culpa en vida y fuerza:


“Aprendí a vivir conmigo y también eso impacta al periodismo. Yo ya no estoy dispuesta a hacer el mismo periodismo que puede resultar en contra, sino cómo sumo, cómo aporto, cómo analizo mis propios riesgos”.
“Quiero estar viva, porque aprendí a amar la vida, a vivir plena. Aprendí a ser feliz, a tener el derecho de serlo, con todo el dolor que nos ha dado perder a tanto amigo y, en mi caso, a Miroslava. Ella se quedó tatuada, lo que ella significó para mí aquí se queda y lo que me costó quitarme la culpa, transformarla en vida, en fuerza, en cariño para mis compañeros del gremio”.
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