Please reload

Entradas recientes

Si no somos nosotras, ¿quiénes?, si no es ahora, ¿cuándo?

 

Ser defensora de derechos humanos en México significa desafiar la estrategia ideológica, económica, político-militar y psicológica desplegada por el Estado mexicano y por poderes fácticos legales (empresas) e ilegales (crimen organizado), una estrategia mediante la que se ejerce la violencia y la represión contra la disidencia y los movimientos sociales y se emplea y modifica el marco normativo para legitimar el despojo y legalizar las agresiones en contra de la sociedad civil.


Además, ser mujer defensora conlleva desafiar las normas, políticas y estereotipos culturales;
salvar condiciones de desigualdad que conllevan una falta de reconocimiento social a su labor;
compaginar el activismo con la sobrecarga de trabajo doméstico y de cuidado; sobrevivir
a la discriminación y a la violencia, entre otros factores que vulneran su libertad e inhiben su
participación en la vida pública.

 

El objetivo de esta investigación es visibilizar la situación de las defensoras y abordar aquellos
elementos que permitan conocer el análisis que hacen de la violencia contra ellas, sus causas, sus impactos psicosociales y las estrategias de afrontamiento, tanto individuales como colectivas, que desarrollan para transformar estos impactos. Consideramos que puede ser un espejo en el que otras se reflejen, se identifiquen, se diferencien, pero sobre todo encuentren referencias sobre lo que supone para una mujer asumirse en la defensa de los derechos humanos en México.

 

Descarga la publicación.

 

Esta publicación ha sido auspiciada por Pan para el Mundo en el marco del Servicio Civil para la Paz.

Share on Facebook
Please reload

Please reload

Archivo